Bozidar Darko
Sustersic Nació en Eslovenia, ex Yugoslavia en el año 1936. En 1948
llegó a la Argentina. Se graduó de licenciado y de doctor en Historia del Arte,
en la Facultad de Filosofía y Letras, UBA y, actualmente, dirige la
Maestría “Cultura jesuítico guaraní” en la Facultad de Arte, Oberá, Universidad
Nacional de Misiones. En 1980 viajó al Paraguay
cuando se iniciaban las restauraciones de Trinidad, las que visitó todos
los meses. Reunió un amplio archivo fotográfico que dio a conocer en su obra
“Imágenes guaraní jesuíticas”. Completó esa investigación en el Archivo General
de la Nación Argentina, y en el Archivo Nacional de Asunción.
Para escribir su libro, Sustersic recorrió los paisajes
de las Misiones y sus entornos, indagó los maquillajes con que algunas de esas
obras fueron llevadas a negar su color natural y su forma genuina. Empleó toda clase
de técnicas y creó nuevos instrumentos de análisis para vislumbrar una verdad. A la respuesta
técnica y científica, hay que añadirle el encuentro certero e inspirado, la
mirada apasionada y cómplice, sin la cual no hay percepción de arte ni
identificación con la obra. Sustersic nos da una novedosa tesis de un arte guaraní chamánico que
animaría gran parte de la producción de las imágenes guaraní-jesuíticas. También supera
los límites geográficos de sus investigaciones ya que no se ciñe a un
patrimonio nacional determinado sino que abarca todo el ámbito de la otrora
provincia jesuítica.
Incluso logra superar los términos conceptuales establecidos por
algunos mitos antiguos y fuertemente arraigados en nuestra cultura histórica.
La novedosa tesis sostiene que los sujetos principales de
esta historia del arte no son exclusivamente los maestros venidos de Europa. Los verdaderos
protagonistas fueron los habitantes autóctonos de la región y no eran simples
copistas. Los
indígenas son descubiertos por él como los verdaderos creadores no solo de
estatuas sino de los estilos que predominaban en los talleres misioneros. Los
Análisis estilísticos e iconográficos desarrollados por el autor permiten
descubrir y afianzar el papel protagónico del artista guaraní como el auténtico
inventor de las formas, diferenciando su arte con los de su tiempo. La metodología de
análisis es confrontada y completada con la documentación histórica édita e
inédita. Los
jesuitas crearon el clima de libertad indispensable para la creación, dieron
muestra de respeto y aprecio por las
manifestaciones locales, contundente en el ámbito del arte.
Arte, ciencia, política, religión y demás filosofía barata. Todo en un solo lugar ^^ :O ¬¬ XD
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domingo, 7 de julio de 2013
Cómo elegir una obra de arte
Primero que nada, una obra de arte te tiene que gustar, llamar la atención.
También, debes tener un lugar importante donde colocarla y apreciarla. Puede ser en la sala de visitas o, cómo no, en el lugar favorito de tu casa.
Como una obra de arte es única, debes saber cómo combinarla (no siempre una obra moderna queda bien en un ambiente rústico, ten en cuenta eso).
Tampoco intentes buscarle el significado, porque habla a través de lo que sientes.
Y, por último, una obra de arte tiene su precio. Debes pagar lo que vale, valorar el trabajo del artista.
domingo, 30 de junio de 2013
Constructivismo ruso
La palabra “Constructivismo” aparece por primera vez en “El manifiesto realista” (1920) de Naum Gabo y Antoine Pevsner
Sus raíces están en “VKhUTEMAS” o los “Talleres Superiores Artísticos y Técnicos del Estado” de Rusia. Y se desarrolló en el arte, diseño y arquitectura rusos.
Influyó en todos los ámbitos artísticos: diseño de carteles, de moda, tipografías, fotografía, arquitectura interior, propaganda, ilustraciones.
Filosofía
Inicialmente defiende los ideales del utilitarismo, la funcionalidad y abstracción
Se separó en dos tendencias:
1) Se orientó a fines más utilitarios, defendiendo el concepto de artista ingeniero y la función de resolver necesidades sociales.
2) Rechaza la idea de que el arte debe servir a un propósito socialmente útil y plantean un arte estrictamente abstracto, que refleje la maquinaria y la tecnología moderna.
Características
1) Se basa en el cubismo y estéticamente se relaciona con la ingeniería y la arquitectura.
2) Composiciones construidas matemáticamente.
3) Predomina lo tridimensional.
4) La valoración del espacio y el componente espacio/tiempo eran fundamentales.
5) Su estilo se basa en líneas puras y formas geométricas.
6) Uso de los colores naranjo, rojo, azul, amarillo, negro y blanco, tanto en afiches como en objetos.
7) Relevancia a la técnica con la que se va a elaborar el producto y el proceso que éste lleva.
8) Una escultura no debe ser una realidad por sí sola, sino que debe integrarse en el espacio.
9) Utilizan materiales simples y modernos como alambre, madera, vidrio, yeso y plástico.
Figuras representativas
Vladimir Tatlin (1885-1953): En 1915 hace esculturas de metal abstractas. Utiliza bajorrelieves y contrarrelieves, que son formas de metal para ser colgadas. Su obra representativa del constructivismo es “Monumento a la III Internacional”. Aspiraba a ser el símbolo del socialismo e iría construido en acero y vidrio.
Antoine Pevsner (1886-1962): Pevsner y Gabo publican el “Manifiesto Realista”, en donde afirman que el arte tiene un valor absolutamente independiente y una función que desempeñar en la sociedad, ya sea capitalista, socialista o comunista, dejando clara su postura frente al constructivismo y al suprematismo.
Naum Gabo (1890-1977): Naum Gabo viajó a Berlin como comisario en la primera exposición de arte ruso. En esta exposición de gran repercusión internacional, presenta nueve de las esculturas que había realizado a partir de 1915 en Noruega y Moscú, hasta ese momento desconocidas en Europa occidental y que van a revolucionar la historia de la escultura.
Alexander Rodchenko (1891-1956): Escultor, diseñador gráfico y fotógrafo, fue uno de los artistas más polifacéticos de la Rusia de los años veinte y treinta. Fue uno de los fundadores del constructivismo ruso y estuvo casado con la también artista Varvara Stepánova
domingo, 16 de junio de 2013
John Constable - Paisajismo inglés
Línea del tiempo
11
de junio de 1776: Nace
John Constable en East Bergholt, Suffolk
1795:
realizó viajes a
Londres, donde trabajó como dibujante topográfico
1799:
estudió en la
Academia Real
1802:
Realizó su exposición
en el Salón de la Academia.
1816:
contrajo matrimonio
con María, el mismo año de la muerte de su padre, un propietario de molinos, lo
cual le proporcionó el desahogo económico necesario para formar una familia.
1819:
viajó a Venecia y
Roma, donde conoce los paisajes clasicistas de Claudio de Lorena y Nicolás Poussin.
1821:
Pintó “La Carreta de
Heno”, obra con la que triunfó en el
Salón de París causando admiración entre los pintores románticos.
1821
– 1822: realizó en Hampstead una serie de
estudios de nubes, anotando la hora y fecha exacta de posición, así como
también el tiempo que hacía.
1825:
Sus obras se tornan
de un naturalismo más sombrío y melancólico.
1828:
Muere su esposa,
María, lo cual genera que sus cuadros se vuelvan cada vez más expresionistas.
31
de marzo de 1837: Fallece
John Constable en Londres.
El paisajismo inglés
hizo su aparición entre los años 1770 y 1840 como un nuevo concepto de la
historia del arte: el concepto de lo “pintoresco”. Predomina el uso de la
acuarela, convirtiéndose en una característica nacional inglesa. Durante este
periodo aparecieron una serie de artistas que, alcanzaron un altísimo nivel.
Estos artistas buscaron sitios y lugares donde pudieran reflejar emociones,
recuerdos y sensaciones, resaltando el misterio que nos brinda la naturaleza.
Ese fue el espíritu de la noción de “pintoresco” que, cuando más tarde se
convirtiera en un sinónimo del término “postal”, sería desvalorizada.
Algunas obras de John Constable
Algunas obras de John Constable
Retrato de María Bicknell: 1816-óleo sobre lienzo-30x25cm
Molino de Flatford: 1817-óleo sobre lienzo-102x127cm
La carreta de Heno: 1821-óleo sobre lienzo-130x185cm
«La forma de un objeto es indiferente;
la luz, la sombra y la perspectiva siempre
lo harán hermoso»
(J.C)
viernes, 31 de mayo de 2013
Entre lo moderno y lo antiguo
Desde la antigüedad, los filósofos y demás historiadores
argumentaron que el arte es el reflejo de nuestra sociedad, que el artista
plasma la realidad a través de la pintura o la escultura. Sin embargo, con el
avance tecnológico de la fotografía, el artista se vio en la necesidad de
encaminarse hacia otro concepto, otra salida, dado que la fotografía reflejaba
mejor la realidad, mucho más que un cuadro hecho al oleo por un artista.
Ese intento de encaminarse hacia el “nuevo arte” comenzó
desde el siglo XIX. Sin embargo, fueron los artistas del siglo XX quienes se
atrevieron a más. Así encontramos a Picasso, que generó un nuevo estilo
artístico alterando las figuras. O los constructivistas rusos, que solo
representaban cuadros blancos o rojos, unos simples cuadros sin representar
personas, paisajes u objeto reconocible alguno. Otros que alteraron las figuras
fueron los surrealistas que, más que basarse en la realidad, se encaminaron en
el misterioso mundo de los sueños. Como en los sueños “todo es posible”, se
enfocaron en cómo los objetos o las personas que soñamos se transforman,
aumentan de tamaño o se los ven como hormiguitas.
Los críticos de arte de aquella época se desgarraron las
vestiduras, al ver hacia dónde se encaminaba el arte. A ningún artista, que se
hiciese respetar, se le ocurriría deformar el cuerpo humano, o representar
objetos desde otras miradas o, lo peor aún, reflejar a las clases sociales menos
pudientes por medio de las esculturas y las pinturas. El arte, para los
críticos, teórico y demás estudiosos, debía ser bello, reflejar lo perfecto de
la naturaleza y el ser humano. Debían respetar las proporciones, la perspectiva
y otras técnicas del dibujo y la pintura. ¿Dónde se podía apreciar la
perspectiva en un cuadro cubista? ¿Cómo saber si un cuadro abstracto no fue
colocado al revés, si en el mismo no está especificado cómo debería colocarse
por la pared a la hora de ser colgado?
Muchos dudaban de si estos artistas “modernos” sabían
dibujar, al menos, una figura humana. Los primeros cuadros de Picasso, por
ejemplo, son muy academicistas. Respetan las proporciones humanas, aunque ya se
pueden apreciar algunos trazos rápidos propios del impresionismo. Poco a poco,
fue alterando los colores y las figuras y, aunque fue un camino largo, decidió
arriesgarse y crear el cubismo, basándose en las máscaras de las tribus
africanas. Y es que los artistas de comienzos del siglo XX sintieron una gran
atracción por otras culturas, que no tenían en cuenta la proporción del cuerpo
humano o manejaban el color de otra forma.
Pero la historia no termina solo con el cubismo, el
surrealismo, el constructivismo y demás vanguardias artísticas del siglo XX.
Durante esa época, apareció Marcel Duchamp. Luego de analizar el camino que iba
tomando el arte, se le ocurrió la fantástica idea de colocar un inodoro, al
revés, dentro de un museo, y declarar que eso es el arte. Luego de tantas
innovaciones y demás tendencias que apuntaban a contrariar al arte
academicista, Duchamp eligió el momento perfecto para crear una serie de
objetos, cambiarlos de posición y colocarlos todos en un museo. Los debates
surgieron a la velocidad del viento. No podían establecer si lo que proponía
Duchamp era para burlarse del ámbito artístico o una nueva forma de representar
la realidad. ¿Para qué pintar la rueda de una bicicleta, si puedo traer una?
¿Para qué representar un urinario por medio de la pintura, si aquí existe una? Esta
y otras preguntas retóricas preocuparon a los críticos y teóricos de arte por
varias décadas.
Aparte de Duchamp, otros artistas desearon que el arte no
estuviese limitado solo a los cuadros y las esculturas. El arte debería también
apreciarse en los objetos cotidianos, en el diseño de las paredes, los muebles
y en la arquitectura en general. De eso se trata el modernismo, de una
renovación artística que deseaba democratizar la belleza y socializar el arte.
Atrás quedaron las épocas en que solo los reyes, nobles y burgueses podían ser
retratados. Esta tendencia comenzó en el siglo XIX, cuando los artistas
empezaron a retratar a prostitutas, representándolas como tal y, así, alejarlas
del antiguo modelo de la Venus de antaño. Y continuaron en el siglo XX, donde
se demostró que los afiches, los libros, las revistas y los carteles también
podían ser verdaderas obras de arte. El Art Nouveau fue una de esas tendencias
artísticas, inspirado en la naturaleza al usar el contorno curvilíneo de las
hojas y las flores. En el ámbito de la escultura, se experimentó con otros
materiales como el bronce, el marfil e, incluso el vidrio para pequeñas
esculturas. En el ámbito del diseño, eso se vio reflejado a mediados del siglo
XX, cuando Andy Warhol diseñó su famosa lata de salsa colocándolo en un museo,
como una gran obra de arte. Para un artista de principios del siglo XIX, o
incluso anterior a ese periodo, aquello le parecería un absurdo, dado que no se
puede considerar que un objeto, una figura deformada o un simple diseño puedan
ser considerados arte. Eso si se respetase las normas del arte academicista y
tradicionalista.
Paralelo a lo que hacían los artistas del siglo XX, se
puede apreciar también el surgimiento de la fotografía moderna y la
cinematografía. Fue durante esos años que se consideró al cine como la más
completa de las artes, que reúne a todas las artes conocidas y, así, conforma
el séptimo arte, junto con la pintura, la arquitectura, la escultura, la danza,
la música y el teatro. La fotografía, por muchos años, fue considerada el arte
de reflejar la realidad a la perfección, algo que los artistas de siglos
anteriores intentaron por todos los medios por medio de la pintura y la
escultura. Al menos, con la fotografía, no había problemas. Era un aparato del
cual se podía confiar. Sin embargo, con los avances tecnológicos, tanto la
fotografía como el cine tomaron nuevos rumbos. El cine, de ser muda, pasó a ser
sonora, lo cual generó mucha polémica tanto entre los espectadores como entre
los directores y actores. Y con el paso de los años, se optó por el cine a
color y el uso de más efectos especiales para representar ciertas ideas. Con
los avances tecnológicos en el ámbito fotográfico, también se vio que la misma
podía alterar la realidad. Así surgieron las manipulaciones fotográficas, lo
cual generó nuevas polémicas en el ámbito artístico. Y como se supone que la
fotografía debería reflejar la realidad tal como es, entonces los espectadores
no pueden determinar si, lo que están viendo, es real o es un retoque fotográfico.
Y también, que con más avances tecnológicos, la fotografía fue posible incluso
para los que no son fotógrafos o artistas. Cualquiera puede sacar una foto. Así
como también cualquiera puede hacer filmaciones y crear videos.
Ante estas observaciones, quedan más dudas con el tema.
¿Vale la pena volver a lo antiguo? ¿Volver a pintar tal como lo hacían los
antiguos artistas? Por siglos se le consideró al artista como un ser especial,
que estaba muy cerca de ser Dios por crear preciosas obras de arte que reflejan
la realidad o sus profundos deseos. Durante el siglo XX, poco a poco, aquel
mito fue rompiéndose y, con los avances tecnológicos y el planteamiento de
estos artistas modernos, surgió otro concepto de arte. Todo es arte en la
medida que tenga concepto y pueda ser explicado por el mismo realizador. Además,
lo que plantearon los artistas modernos, lo aceptemos o no, se está
convirtiendo en arte academicista. En las academias y escuelas de arte se está
enseñando a pintar con el estilo cubista, incluso con el pop art. Lo que antes
era moderno, hoy es antiguo. Las vanguardias, tal como la conocíamos, no son
tales. Y el artista actual desea experimentar con la tecnología para crear sus
obras de arte. Lo que pasó a finales del siglo XIX y principios del siglo XX
solo fue la punta del iceberg de lo que se vendría después. La tecnología
influye de muchas maneras, incluso en el arte y en el modo de pensar de la
sociedad de determinada época. Así como los críticos de antes cuestionaron el
cubismo o la instalación, los críticos de ahora cuestionan el uso y abuso de la
tecnología para sus obras de arte.
miércoles, 8 de mayo de 2013
El arte y la tecnología
Ya lo había dicho una conocida
programadora del siglo XIX llamada Ada Lovelace: “Nadie sabe el potencial que
encierra este poderoso sistema; algún día podrá llegar a ejecutar música,
componer sinfonías y complejos diseños gráficos”. Por supuesto, se refería a la
máquina analítica de Charles Babbage, quien lo había diseñado para cálculos de
logaritmos y otras funciones trigonométricas. Y es de suponer que tanto ella
como otros de su época, ya tenían una cierta idea de lo que representarían esta
clase de máquinas en el futuro.
Tuvo que pasar casi un siglo para
que las palabras de Lovelace se hiciesen realidad. Hoy en día existen programas
informáticos con el cual se puede componer música y hasta crear programas de
síntesis de voz que sean capaces de cantar. Por ejemplo, existe una famosa
aplicación de Yamaha llamada “Vocaloid”. También están los programas
informáticos en las que se pueden dibujar, pintar y realizar complicadas
manipulaciones fotográficas. Por ejemplo, el “Photoshop” y el “Ilustrator”. Muchos
artistas experimentan con los avances tecnológicos para realizar sus obras de
arte. Así se pueden apreciar interesantes instalaciones de videos digitales,
fotografías manipuladas o pinturas digitales que, a simple vista, parecen
pinturas al oleo.
En el ámbito artístico, es común
escuchar la palabra “Net art”. El Net art es un género de producciones
artísticas realizadas en y para la red. Uno de sus principales exponentes es
Daniel García Andújar, un artista visual español cuyo trabajo gira en torno a
la democracia y la desigualdad social, donde reflexiona los problemas causados
por el uso de los ordenadores y las tecnologías. Otro exponente es Gustavo
Romano, quien creó un proyecto, en la cual, un robot conectado al internet
recitaba poesía en base a material textual que el sistema buscaba en la red. Otra
manera de utilizar la tecnología para crear obras de arte es realizando
audiovisuales o video arte. Bill Viola es quien utiliza estos recursos que le
ofrece la avanzada tecnología para realizar sus trabajos, en donde se enfoca
sobre la condición humana y su relación con el mundo. En el ámbito del arte
digital también se puede mencionar las instalaciones interactivas, la
fotografía digital, la pintura digital, la escultura digital, computación
gráfica y el retoque fotográfico.
Como siempre pasa cuando alguien
utiliza algo que, normalmente, otro no lo utilizaría para realizar sus
trabajos, se generaron diversos dilemas sobre la tecnología y el arte. Tanto
los críticos, como los teóricos y demás estudiosos, no saben realmente qué
rumbo está tomando el arte, dado que la misma se realiza sobre códigos
informáticos virtuales sin base alguna. Un investigador alemán, llamado Hans
Belting, señala su preocupación sobre el arte digital. Para él, la imagen
necesita de un medio para poder corporizarse, en la cual solo por medio de las
imágenes nos liberamos de la sustitución del cuerpo, a la cual podemos mirar a
distancia. Sin embargo, con las imágenes digitales, que se encuentran
almacenadas en una base de datos, contradice el concepto de medio y el concepto
de imagen. Otro investigador, llamado José Jiménez, señaló que existe una
revolución antropológica que se manifestó por el auge de las “nuevas
tecnologías” aplicadas al arte. Para él, no es que las nuevas técnicas operan
hacia la desmaterialización del objeto, sino que simplemente implican la
aparición de “nuevas formas de materialidad”, donde el soporte último de las
obras es numérico. Los códigos digitales podrían compararse con las operaciones
del cerebro humano. Son dos teorías, o pensamientos, que señalan estos
investigadores y que plantean el verdadero significado del uso de la tecnología
para crear obras de arte.
Son varios los artistas virtuales
que asumen el uso de la tecnología para realizar arte. Y también son muchos que
desean democratizar la tecnología para que todos puedan acceder a ella. Así es
como, con esos programas informáticos, una vez que una persona pueda
interpretar sus diversas funciones, puede crear imágenes, videos o música. Sin
embargo, los artistas no quieren limitarse a una imagen fija, o a un único
sonido musical, o a un simple video lineal que tiene comienzo y tiene final.
Desean que todos participen, tomen una imagen, la retoquen, la alteren y la
suban por internet para que otros sigan el mismo procedimiento. Pasa también
con la música, en que se mezclan diferentes estilos musicales, lo cual no es
del agrado de muchos conservadores. Pasa lo mismo con la narrativa. Normalmente
un cuento o novela tiene un comienzo y un final. Sin embargo, con programas
informáticos, se puede crear diferentes versiones de una misma historia, de
manera a que la misma tenga diferentes finales o tramas alternativas unidas a
la historia principal. En el ámbito del cine, se crearon los efectos 3D para
que el espectador pudiese sentir a los personajes cerca de él, que sienta que
los objetos lanzados al aire salgan de la pantalla y se estrellen contra la
pared del salón. Incluso, se ha planteado que, en el cine del futuro, sea el
espectador quien se encuentre en la película, que todas las escenas ocurran a su
alrededor y no frente suyo, sentado cómodamente en una silla mientras ve la
película desde el comienzo hasta el final.
Lo que temen muchos teóricos es que,
al final, sean las máquinas y los programas informáticos quienes tengan todo el
mérito por la obra de arte. Llega un punto en que no se está seguro si es una
persona la que controla la máquina, o es la máquina la que controla a la
persona. Por lo tanto, sería importante que quien se encargue de hacer arte
digital o cualquier otro procedimiento en base a los programas informáticos,
deba tener bien en claro lo que desea hacer. Debe tener conocimiento del
espacio virtual, sus aristas, sus ventajas y desventajas. Incluso debe saber
cómo actuar en dicho espacio, entender las herramientas que se le presentan y
la capacidad de llevar a cabo sus principales objetivos. Quieran o no los críticos y
teóricos, el arte digital seguirá avanzando. Es una tendencia que influye a
todos y que intenta romper con viejas normas y pensamientos que la sociedad ha
llevado a lo largo de los siglos. Si bien están los que vuelven a mirar hacia
el pasado y replantean la idea de volver a lo “real”, a lo “tangible”, no
pueden evitar que se sigan usando los programas informáticos para crear obras
de arte. Un cantante puede seguir componiendo sus músicas “a lo tradicional”,
mientras que, por el otro lado, el “Vocaloid” popular que tiene el aspecto de una
chica llamada “Mikuru”, seguirá cantando con su voz electrónica y generando
fans de ese movimiento electrónico musical. Los pintores seguirán pintando al
óleo, acrílico, témpera o acuarela y seguirán exponiendo sus obras de arte en
las galerías o museos mientras que, por el otro lado, los pintores virtuales
seguirán pintando sus cuadros con ayuda de la tableta digital y el photoshop
para, luego, exponerlo en su blog o en una página web dedicada al arte. Un
escritor seguirá publicando sus escritos en libros, panfletos o revistas
mientras que, por el otro lado, estará el que prefiera subir sus escritos por
la red y que, la misma, tenga diferentes tramas narrativas de una misma
historia.
Lo importante, en este caso, es
replantearse el concepto de arte, así como también qué es lo material y si la
misma permanece o no con el tiempo. Lo tangible no garantiza la durabilidad.
Son muy pocas las obras de arte de la Antigüedad que permanecieron en el
tiempo. El arte virtual se almacena en la memoria de un ordenador o en
cualquier otro dispositivo digital. Aún así, eso no quiere decir que no
transmita las mismas sensaciones que un cuadro al oleo, o una escultura de
mármol, o una sinfonía plasmada en pentagrama. Y también, lo importante es
replantearse el papel del artista en la sociedad actual, su postura con
respecto a los avances tecnológicos y su visión sobre el futuro. Los
programadores, diseñadores y demás teóricos del siglo XIX tenían una teoría
sobre lo que serían las máquinas del futuro. Aunque, de seguro, no sabían que
llegarían tan lejos como para poder fusionarnos con ellas tanto en cuerpo como
en la mente. Porque, aunque no deseamos admitirlo, hemos adoptado la tecnología
como parte de nuestro cuerpo y extensión de la mente. El arte siempre ha sido
la extensión de la mente del artista, así como también una realidad virtual o
alternativa representado desde el punto de vista del artista. El arte digital
viene a ser lo mismo, donde se intenta representar aquella realidad virtual o
aquella extensión corporal y mental en diversos puntos del mundo para que
todos, sin excepción, puedan acceder a dicha obra de arte.
Bibliografía:
Libros:
Belting, Hans (2009) “Antropología de la imagen” Buenos
Aires, Ed katz
Jiménez, José (2004) “Teoría del arte” España, Ed. Tecnos
Más info sobre el tema:
http://es.wikipedia.org/wiki/Arte_digital
http://es.wikipedia.org/wiki/Ada_Lovelace
http://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Romano
http://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Garc%C3%ADa_And%C3%BAjar
http://es.wikipedia.org/wiki/Net.art
Jiménez, José (2004) “Teoría del arte” España, Ed. Tecnos
Más info sobre el tema:
http://es.wikipedia.org/wiki/Arte_digital
http://es.wikipedia.org/wiki/Ada_Lovelace
http://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Romano
http://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Garc%C3%ADa_And%C3%BAjar
http://es.wikipedia.org/wiki/Net.art
sábado, 13 de abril de 2013
Hugo Pistilli, el poeta del metal
El artista más reconocido en el ámbito de la escultura paraguaya fue Hugo Pistilli, catalogado por muchos críticos como “El poeta del metal” por sus figuras llenas de sentimientos humanos hechos por pedazos de hierro fundido.
Aunque experimentó otros tipos de arte, la escultura fue el que más lo ha caracterizado, tanto en vida como en muerte. En palabras de Pistilli, manifiesta su pensamiento de esta manera: “Por la ductilidad del hierro es que lo tengo como material favorito, pues manteniendo su fuerza de noble metal se completa con la espiritualidad que uno le imprime”
Breve reseña biográfica
Fue pintor y escultor, pero se destacó más por sus esculturas que por sus pinturas. Nació en Asunción el 18 de diciembre de 1940.
Inició su carrera artística en la Escuela de Bellas Artes, donde tiempo después se desempeñó como profesor de escultura. En 1970 hace su primera exposición y sus trabajos ya pasaron por los estadios de la escultura moderna.
El primero en llamarlo “El poeta de metal” fue José Luis Appleyard. Todo porque Pistilli logró, con unas frías barras de hierro, moldearlos en ágiles diseños, comúnmente líricos y llenos de sentimientos y emociones.
Con 33 exposiciones en el país, más un gran reconocimiento en el ámbito de la escultura moderna, Hugo Pistilli falleció en Asunción en el año 2006, dejando como legado sus obras de hierro, distribuidas en diferentes sitios del país. Un claro ejemplo de sus obras se encuentran en la Parroquia San Rafael, donde moldeó figuras de santos, ángeles y vírgenes de una manera muy original en comparación a otros artistas que trabajaron para las obras de distintas iglesias, parroquias y catedrales.
Esculturas de temática religiosas
Durante su carrera artística, Hugo Pistilli realizó diversas esculturas para espacios públicos. Las más conocidas son sus esculturas de temática religiosa, destinadas a iglesias católicas de Asunción.
Las más conocidas son “Salvador del mundo”, que se encuentra en una iglesia con el mismo nombre, y “Sagrario”, que está en la iglesia María Auxiliadora. Pero en donde realizó más trabajos fue en la Parroquia San Rafael, que son una colección escultórica hecha especialmente para portales y ventanales. A la entrada, tanto los creyentes como los no creyentes se quedan impresionados por el gran portal hecha con figuras de hierro de aproximadamente 3 x 4,80 metros, en donde son representados los tres arcángeles principales: San Miguel, San Gabriel y San Rafael.
Dentro de la parroquia se aprecian mejor los ventanales, donde son representados más ángeles, vírgenes, santos y algún que otro pasaje bíblico, todos con el mismo estilo característico de Pistilli. Por lo tanto, solo queda dar una vuelta por la zona para apreciar la obra de un artista brillante que, incluso después de su muerte, impresiona a muchas personas.
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